En el mes de abril, los alumnos de Educación Especial dedicamos la tercera semana al gran mundo de los libros; esos amigos que nos acompañan, nos entretienen, nos invitan a pensar, nos relajan, cultivan nuestra imaginación y creatividad y nos descubren el mundo.
De esta forma disfrutamos de las actividades propuestas al mismo tiempo que aprendemos nuevas habilidades, siempre muy motivados. Se favorece así la adquisición de nuestra coordinación psicomotriz y ejercitamos la motricidad gruesa y fina, el control del movimiento, la asimilación del esquema corporal, la percepción espacio-temporal, la autonomía y, entre otras muchas, la capacidad de decisión.
Este pasado mes de marzo nos ha regalado un tiempo meteorológico excepcional que nos ha permitido desarrollar actividades deportivas, que estaban programadas, al aire libre.
Casi está terminando el mes de noviembre pero nuestra cita con la Hípica Apalaoosa sigue en pie. Así que esta mañana alumnos y personal de las Aulas de Colores tomamos rumbo a Marcón.
Acariciando y cepillando a los caballos, animando a los pequeños mientras montaban en pista y mirando con cierta envidia a los mayores cuando dejaban las instalaciones para montar en el exterior, pasamos la jornada.
Como siempre, el personal del centro nos proporcionó un gran trato y los caballos no decepcionaron. Varios alumnos que se iniciaron hoy en la actividad regresaron muy satisfechos.
Cuenta la leyenda que en tiempos pretéritos, durante la noche de Todos los Santos, las campanas de las iglesias tocaban durante toda la noche hasta el amanecer, avisando a la población de que había llegado la hora de rezar a los difuntos. Amigos y familiares acompañaban a los campaneros, mientras compartían el magnus ustus, («el gran fuego») asando castañas.
Una año más, alumnos y profesores de todas las etapas nos juntamos en el tradicional magosto para compartir, ya no sólo castañas, sino momentos de celebración, juegos y bailes. Una fiesta que inundó el centro de risas, cantos y, por supuesto, del inconfundible aroma a castaña asada. Una celebración, sólo hecha posible por la labor del ANPA y de todas las familias que aportaron los frutos del castaño.