Jugando con estructuras tensegríticas

En la asignatura de Tecnología, los alumnos de 2ºESO estudian, entre otras cosas los elementos estructurales y los tipos de estructuras más habituales, dejando a un lado ciertos tipos de estructuras menos usadas. Entre estas últimas, destacan las llamadas estructuras tensegríticas, las cuales presentan un equilibrio interno propio, y no dependen de la acción de la gravedad para asegurar su propia estabilidad; i.e son sistemas que permanecen en un autoequilibrio estable. Esta clase de construcciones combina amplias posibilidades de diseño junto a su gran resistencia y ligereza.

El término tensegridad proveniente del inglés tensegrity, un término arquitectónico, contracción de «tensional integrity» acuñado por Richard Buckminster Fuller, padre de la Geometría Geodésica (vista en el aula) y en cuyo honor también se nombraron unos compuestos químicos de carbono cuya estructura recuerda a una esfera o tubos, los fullerenos.

Las estructuras tensegríticas son sistemas estructurales constituidos por elementos de compresión discontinuos conectados por elementos de tensión continuos. Una de las características más importante de este tipo de estructuras es su capacidad de equilibrio y estabilidad.

Aprovechando el adelanto de las fechas de exámenes de esta 1ª evaluación, y la cercanía de las fechas navideñas, los alumnos de 2º ESO han bajado unas sesiones al taller de Tecnología para poder fabricarse su propio «juguete» con el que construir las estructuras tensegríticas más sencillas.

Una vez obtenidos los elementos y tras construir algún modelo básico, los alumnos pudieron comprobar como las estructuras construidas son sistemas capaces de recuperar su posición inicial después de que la acción de una fuerza externa la haya alejado de ella. Son estables ya que esta capacidad de equilibrio no depende de fuerzas externas, ni de ningún anclaje, ni tan siquiera de la fuerza de la gravedad. Cualquier fuerza externa que reciben se transmite a todos los elementos del sistema por igual lo que hace que se deforme de manera simétrica y global en lugar de colapsarse en una parte, redistribuyendo las fuerzas entre todos los elementos y logrando una nueva forma en equilibrio. La vibración en un componente se transmite al resto de las partes. Esto se debe a la cualidad de autotensión que tiene todo sitema de tensegridad.

Comparte esto:

2 ESO, Curso 21/22, Tecnología